Mientras escuchaba: you and I both - Jason Mraz
, y pensaba en él me acordé de algo, y entendí que no creo en el amor
sin fuego, sin desesperación, sin el sentir. Cada uno ama a su manera,, y
desde el delirio a un amor mendigo se hace el equilibrio. Un equilibrio
que no necesita ni ser equitativo.. porque siempre hay uno que ama
más, o ama mejor, pero funciona. Funciona porque todo va más allá de
una simple palabra, y se transforma en un acto, un sacrificio, un
perdón, un estar.. Se transforma en ese fuego del que hablé, de esa
desesperación, de esa locura que implica el amar, con todo y contra todo
lo que se interponga.
Mucho
se habla, muchos hablan, muchos creen haberlo sentido de tanto que lo
repitieron en sus cabezas.. pero ya sintieron lo que es poder llegar a
dar hasta la vida por alguien, sin esperar nada, sin pretender nada.
Solo por el hecho de que la necesite?. Nunca se sabe cual va a ser el
ultimo minuto, por eso no importa más el tiempo.. sino la intensidad.
Intenso..
marcante. notorio, fugaz.. o no. Porque son cosas que indefectiblemente
vas a llevar para siempre, cada vez que mires hacia un lugar y tenga un
color parecido a algo que existia cuando estabas con él, cada vez que
respires e inhales deseo tan solo por el hecho de sentir su perfume.
Uno
hace cosas que jamás imagino hacer, y en ese ínterin pierde, gana,
deja, crece, y no importa. No importa porque es más grande.. porque
vale..
Nadie tiene asegurado un final feliz, pero... Quién quiere un final?
Es simplemente una locura más.. o la locura en si.